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Y estos son los murales que he creado y realizado con mis alumnos del Bachillerato de Artes. And these are the murals that I have created and produced with my students from the Arts Baccalaureate program.
La naturaleza como espacio de vida, arte y convivencia
El proyecto de realización de murales pictóricos en el salón de actos y gimnasio del instituto realizado por la profesora Eva García Caballero con sus alumnos de de Dibujo Artístico de 2.º del Bachillerato de Artes, surge de la voluntad de transformar un espacio de uso común en un entorno visualmente enriquecedor, capaz de transmitir valores relacionados con la naturaleza, el arte, la convivencia y el cuidado del medioambiente. Convirtiendo la creación artística colectiva en una experiencia de aprendizaje vinculada a la realidad cotidiana del centro.
La intervención pictórica toma como principal referencia El jardín de las delicias, la célebre obra de El Bosco, cuya presencia en las agendas del alumnado y en distintos espacios del instituto constituye un referente visual compartido por la comunidad educativa. A partir de su imaginario, caracterizado por la riqueza de formas orgánicas, la presencia de elementos vegetales y la convivencia de múltiples escenas y figuras, se propone una reinterpretación contemporánea que traslada la exuberancia de la naturaleza al contexto escolar. No se trata de reproducir literalmente la obra original, sino de recoger su capacidad evocadora y su manera de integrar diferentes elementos en una composición visual llena de vida, adaptándola a un espacio y a una comunidad concretos.
En los murales, las flores y las plantas adquieren un protagonismo especial, convirtiéndose en símbolos de vida, belleza, diversidad y equilibrio natural. Su presencia pretende despertar en el alumnado y en el resto de la comunidad educativa una mayor sensibilidad hacia el entorno natural y una reflexión sobre la importancia de protegerlo. La naturaleza no es un elemento ajeno a nuestra existencia, sino el soporte fundamental de la vida y una fuente inagotable de inspiración artística. Reconocer su valor y comprender la necesidad de preservarla constituye, por tanto, uno de los principales propósitos de esta intervención.
La inclusión de figuras humanas realizando actividades físicas —una joven practicando gimnasia y un joven jugando al fútbol— responde a la doble función del espacio intervenido, que es simultáneamente salón de actos y gimnasio. De este modo, el mural establece un diálogo entre el mundo vegetal y la actividad humana, integrando las características funcionales del lugar en una propuesta artística unitaria. Las figuras deportivas se relacionan con las formas orgánicas de las plantas, generando una composición en la que naturaleza, movimiento y cuerpo humano conviven y se complementan. Esta integración contribuye, además, a que el alumnado se identifique con el espacio y lo perciba como un lugar propio, cercano y representativo de la vida del centro.
Desde el punto de vista pedagógico, el proyecto permite aplicar los conocimientos y destrezas adquiridos en la asignatura de Dibujo Artístico a una intervención de gran formato y con una finalidad real. El alumnado participa en un proceso creativo que exige observar, analizar, sintetizar formas, estudiar proporciones, organizar el espacio, trabajar con el color y adaptar el lenguaje del dibujo a las dimensiones y características de una superficie mural. Asimismo, la ejecución de una obra colectiva favorece la planificación, la responsabilidad individual, la cooperación, la toma de decisiones y el respeto por las aportaciones de los demás.
La experiencia trasciende, por tanto, el aprendizaje de procedimientos y recursos plásticos. El alumnado comprende que la creación artística puede intervenir activamente en su entorno, modificar la percepción de los espacios y transmitir mensajes que contribuyan a mejorar la convivencia y a generar conciencia social y ambiental. La obra deja de ser únicamente un ejercicio académico para convertirse en una aportación duradera a la identidad visual del instituto y al patrimonio artístico construido por su propia comunidad educativa.
La elección de un espacio compartido por diferentes grupos y destinado tanto a actividades deportivas como a actos colectivos refuerza el carácter público y social de la intervención. Los murales acompañan las experiencias cotidianas del alumnado y del profesorado, aportando color, identidad y contenido simbólico a un lugar de encuentro. El arte se incorpora así a la vida diaria del centro, no solo como objeto de contemplación, sino como una herramienta de comunicación, participación y transformación del entorno.
En definitiva, este proyecto reivindica el valor de la educación artística como medio para desarrollar la sensibilidad estética, el pensamiento crítico, la creatividad y el compromiso con el medioambiente. A través de la reinterpretación de una obra fundamental de la historia del arte y de su adaptación a un espacio escolar contemporáneo, se invita a la comunidad educativa a reconocer la estrecha relación entre naturaleza y vida humana. Los murales aspiran a que quienes los contemplen no solo disfruten de su dimensión visual, sino que también comprendan que la belleza del mundo natural constituye un bien común que debemos conocer, respetar y conservar. Toda una declaración de intenciones.
El propósito último de esta intervención es que el arte transforme el espacio y, al mismo tiempo, contribuya a transformar nuestra manera de mirar, valorar y cuidar el mundo que habitamos.